Culpables
socios de ABC

Corrupción, negligencia y tráfico de influencias
En un país ya insensible a los escándalos y al dolor, el incendio de la guardería ABC vino a generar rabia e indignación, al tratarse de niños totalmente indefensos ante la criminal irresponsabilidad de los dueños y su magnifica complicidad con el IMMS y el resto de autoridades, convirtiéndose así en símbolo de la terrible corrupción en que estamos hundidos y marcó nuevos niveles de irresponsabilidad, de malos manejos, de dolo.

POR: GUADALUPE YOCUPICIO
Esta asamblea de ciudadanos, ejerciendo su derecho de expresión, y constituida en Juicio Ciudadano, de acuerdo con la votación del jurado, el veredicto es: culpables”.
A nueve meses de ocurrido el incendio en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, donde 49 menores perdieron la vida y más de 100 resultaron con lesiones de leves a graves, un jurado conformado por 368 personas y un juez moral, dictaron sentencia a los socios de la estancia infantil por delitos de negligencias de seguridad en el cuidado de menores, así como operación y construcción de ésta en una zona inapropiada.
Sandra Lucia Téllez Nieves, Gildardo Urquidez Serrano, Marcia Matilde Altagracia Gómez del Campo, Alfonso Escalante Hoeffer y Antonio Salido Pavlovich fueron juzgados el pasado 5 de marzo,  por el juez ciudadano Jorge Martínez Soto durante el primero de tres juicios que habrán de realizarse a través del Movimiento por la Justicia del 5 de junio.
Los cargos imputados individualmente a los subrogatorios de la guardería, de acuerdo al siguiente orden, Marcía Matilde Gómez del Campo, según el jurado, “desde que inició el anteproyecto de la Guarderia ABC falseó la información ante el IMSS no manifestando que sería construída en una nave industrial que no reunía la condición necesaria y se localizaría anexo de una llantera, aprovechándose de su vinculación de parentesco con Margarita Zavala, esposa de Felipe Calderón y con Lourdes Laborín, esposa de Eduardo Bours”.
De igual manera, entre los cargos comunes imputados a los socios destacan el de fraude contra el Estado y ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, al no velar por la seguridad de los infantes  y por no atender las recomendaciones de diversas autoridades sobre las irregularidades de seguridad en la bodega habilitada como guardería y por último, de haberse deslindado de su responsabilidad de brindar los recursos suficientes e inmediatos para la atención de las victimas.
La sentencia moral a la que fueron sometidos los inculpados, fue de acudir el próximo 5 de junio a las ruinas de la estancia con el fín de buscar una conciliación entre las partes involucradas, así como de regresar los ingresos percibidos bajo el esquema de subrogación durante 8 años y la imposibilidad de ocupar algún cargo público por el resto de sus vidas.
“Del dolor más profundo que pueda tener una familia y del sacrificio de seres humanos inocentes, México despierta, Hermosillo está despertando, Sonora está despertando”, expresó  Julio Cesar Márquez, vocero del Movimiento al terminó del evento y aclaró que el juicio no es una manera de deslindar a las autoridades correspondientes de su trabajo, sino una manera de expresar el sentir general de la sociedad ante el lento proceso de justicia del caso. “En México la Constitución ha sido transformada para proteger a la corrupción”, subrayó.
Recientemente, los magistrados de circuito María del Rosario Mota Cienfuegos y Carlos Ronzón Sevilla dieron a conocer su primer informe preliminar sobre el caso de la guardería ABC, y los resultados de los estudios realizados por los peritos estadounidenses The McMullen Company, el cual reveló que la causa del incendio fue un corto circuito en el motor de un enfriador de aire conocido como “cooler”, originado en la bodega contigua a la estancia, donde la Secretaría de Hacienda del Gobierno de Sonora tenía almacenadas grandes cantidades de documentos.
Por su parte, Steve Van Ricley, presidente de The McMullen Company, con sede en ChulaVista, California, manifestó: “el método utilizado en la formulación del peritaje final sobre la causa, origen y propagación del incendio, ha cumplido con los más estrictos requerimientos de la Suprema Corte”.
En dicho informe, los magistrados manifestaron que en torno al caso, habían encontrado un “desorden generalizado”, del IMSS en relación al otorgamiento de contratos, operación y vigilancia de las estancias y destacaron que esa institución “carece de fundamento legal” para otorgar a terceros el servicio que actualmente prestan  dichos centros.
Por otra parte, establecieron que el siniestro “fue la suma de diversos factores de riesgo no atendidos oportuna ni adecuadamente por las autoridades delegacionales del IMSS, Gobierno de Sonora y ayuntamiento de Hermosillo” por permitir funcionar dicha estancia, aun cuando está incurría en anomalías graves.
Alrededor de 15 funcionarios fueron los que responsabilizó la SCJN, entre los que se encuentran el ex gobernador de Sonora Eduardo Bours, el director del IMSS, Juan Molinar Horcasitas; al exsecretario de Hacienda de Sonora, Miguel Eugenio Lohr Martínez, y a quien fuera edil de Hermosillo, Ernesto Gándara Camou, por considerar que existieron violaciones graves a las garantías individuales.
Con paso firme, recorriendo las calles de una cruda ciudad en la que aparentemente sus inquilinos, ni siquiera quienes supuestamente se encargan de velar por el pueblo, parece importarles el cumplimiento de la justicia, los padres de las victimas del siniestro de la guardería ABC, una vez más demuestran que están hechos de valor y fortaleza, virtud inalienable durante estos días en los que la justicia al parecer pasó a la historia.
Un 5 de febrero pero de 1917, idealistas revolucionarios veían plasmados sus fines de lucha en una Constitución, por la que se esforzaron y defendieron, y que garantizaría a futuro, las garantías individuales a las que actualmente tenemos derecho pero difícilmente tenemos acceso, como ha sido la exigencia por parte de las victimas de ABC de que se aplique todo el peso de la ley a quienes resulten responsables de, sin exagerar, la tragedia más grande que ha vivido el mundo, no es sino una más en el amplísimo catálogo de males, impunidad, torpezas y abandono en que nuestro México se agota.
La lucha sin embargo, debemos reconocer no es únicamente por quienes han perdido la vida, sino por los que a su corta edad, la posibilidad de una vida plena y satisfactoria se ha visto truncada por la serie de secuelas y mutilaciones de las que han sido objeto, en un intento por rescatar un soplo de vida que les fue arrebatada.
Sin más apoyo que el de ellos mismos y el de personas de conciencia a las que afortunadamente la perdida de casi medio centenar de menores si importa, los reclamos de justicia,- presentes-, surcan los cielos y aturden los oídos de quienes por tener poderosos apellidos no han sido tocados ni con  el pétalo de una prisión preventiva: ni los allegados al ex mandatario Eduardo Bours ni los emparentados con la esposa de Felipe Calderón, pero en cambio sólo hubo ínfimos chivos expiatorios.
En un país en constante detrimento de sus instituciones y la falta de visión por lo más fundamental de nuestra sociedad; los niños y sus familias, hablar de justicia paso de ser un derecho social a un privilegio, a la  que desafortunadamente sólo pueden acceder quienes puedan pagarla.
Como apuntará Carlos de la Torre –integrante de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos–: la tragedia de Hermosillo es una excelente oportunidad para que la SCJN “salga del formalismo jurídico y desarrolle una doctrina de derechos humanos en la que el Estado asuma como obligaciones el respeto, protección y garantías a esos derechos”.
Sin embargo, la resolución de la Comisión Especial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sobre el caso, se espera concluya a más tardar el próximo 15 de julio, al termino del periodo ordinario de sesiones.
No obstante, el gran temor que prevalece es que México pase a la historia como una sociedad que permitió que murieran 49 niños, debido a la avaricia, negligencia y la incompetencia de pocos, sin que se impusiera un castigo ejemplar.
En un país ya insensible a los escándalos y al dolor, el incendio de la guardería ABC vino a generar rabia e indignación, al tratarse de niños totalmente indefensos ante la criminal irresponsabilidad de los dueños y su magnifica complicidad con el IMMS y el resto de autoridades, convirtiéndose así en símbolo de la terrible corrupción en que estamos hundidos y marcó nuevos niveles de irresponsabilidad, de malos manejos, de dolo.
Todo esto no es más que las consecuencias del Estado, al deslindarse de sus viejas obligaciones, no es más que la práctica usual del neoliberalismo. Lo más terrible, cuando sus consecuencias asesinan niños pequeños de familias proletarias, de madres solteras, volviéndose inconcebible

 



Los gobiernos de Estados Unidos, China, India y la Unión Europea no reducirán sus emisiones de gases de efecto invernadero en la medida necesaria para atenuar los peores efectos del cambio climático. Presionados por las grandes industrias, prácticamente desecharon la esperanza de lograr en la Conferencia de Copenhague un acuerdo para disminuir dichas emisiones contaminantes entre 25 % y 40% para 2020.

Cambio climático, horizonte perdido
Cumbre sin acuerdos favorables
En términos del objetivo principal de la convención, la cumbre fue un gran fracaso, incluso en el hecho de que el acuerdo no es vinculante, no tiene recursos económicos suficientes para reducir los niveles de emisiones y para apoyar a los países pobres en la adaptación.


POR: Guadalupe Yocupicio
g.yocupiciom@mexico-moderno.com.mx

Con el acuerdo no obligatorio que establecieron Estados Unidos y China, entre otras naciones en Copenhague, la temperatura se elevará al menos 4 grados centígrados en el año 2050, lo cual llevará a la desaparición de países completos. En México esto provocaría la pérdida de 50 por ciento de la producción agrícola y se inundarían zonas costeras del Golfo de México, señalaron Greenpeace y Oxfam México.
De acuerdo a especialistas, “la falta de un acuerdo legalmente vinculante, que obligue a las naciones industrializadas a reducir en al menos 40 por ciento sus emisiones de GEI, condena al mundo a padecer efectos catastróficos por el clima”, señaló Héctor Magallón, coordinador de la campaña de bosques de Oxfam México.
Sin embargo, ante los retos que implica enfrentar el cambio climático, los gobiernos de los países ricos rehuyeron los compromisos de reducir de manera significativa sus emisiones de contaminantes y de destinar recursos para que las naciones pobres combatan a largo plazo los efectos del calentamiento global.
Los gobiernos de Estados Unidos, China, India y la Unión Europea no reducirán sus emisiones de gases de efecto invernadero en la medida necesaria para atenuar los peores efectos del cambio climático. Presionados por las grandes industrias, prácticamente desecharon la esperanza de lograr en la Conferencia de Copenhague un acuerdo para disminuir dichas emisiones contaminantes entre 25 % y 40% para 2020.
Así lo consignaron diversas organizaciones no gubernamentales que acudieron a la Cumbre de Copenhague en calidad de observadoras, aproximadamente 500 ONG de todo el mundo y una participación de unos 10 mil activistas.
Con enormes réplicas del Ángel de la Independencia y de autos que simulaban estar dentro de una severa inundación ocasionada por el cambio climático, Greenpeace mostró gritos de advertencia en  Copenhague, donde el resultado fue un rotundo fracaso a consecuencia de que los políticos sirvan a intereses particulares y no a lo que el planeta y la humanidad necesitan.
No obstante, México será sede de la 16 Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP-16) en 2010, por lo que llamó a los políticos a resolver la crisis que se avecina, una vez que en la pasada cumbre no se lograron acuerdos favorables.
Lo anterior significa según especialistas, el escenario que se espera para el año 2050 con una reducción de 25 por ciento de las emisiones de GEI respecto de 1990, lo que se traduce en un incremento de la temperatura de 4 grados centígrados, lo equivalente a la mitad de lo que se requiere para mantener la temperatura a menos de 2 grados.
Para países africanos, las Maldivas y las islas que están en torno a Australia, como Tuvalú, esto significa su desaparición como naciones. Estas metas aspiracionales que se lograron de último momento, pueden llevar a que si el promedio del aumento de la temperatura es de 4 grados, en los sitios más calientes pueden ser 7 o más, en nuestro país, el incremento de dos grados pone a zonas costeras como la península de Yucatán y el Golfo de México- donde vienen 20 millones de personas- en alta vulnerabilidad. Inclusive con una elevación de 2 grados sufrirán grandes inundaciones.
Benet precisó que el incremento de un grado para México “significa la pérdida de entre 10 y 15 por ciento de su capacidad productiva, aumento de sequía, pérdida de cosechas; con 2 grados sería entre 20 y 30 por ciento, pero con este acuerdo la pérdida de capacidad productiva sería cercana a 50 por ciento”.
No obstante, se ha perdido otro año “en un contexto en el que estamos rebasados en la línea donde se podía hacer algo y estamos a cuatro años de alcanzar el punto máximo. En términos del objetivo principal de la convención, la cumbre fue un gran fracaso, incluso en el hecho de que el acuerdo no es vinculante, no tiene recursos económicos suficientes para reducir los niveles de emisiones y para apoyar a los países pobres en la adaptación”, sentenció Benet.
El pésimo comienzo
Ante la posibilidad de que las naciones participantes en la cumbre llegaran a un acuerdo de reducir de manera significativa las emisiones de gases contaminantes, varias de las empresas más poderosas que operan en Estados Unidos y Europa contrataron ejércitos de cabilderos para impedir un consenso semejante o al menos conseguir regímenes de excepción para salvaguardar sus intereses económicos.
Entre la lista de las empresas que se vieron involucradas figuran: firmas petroleras, compañías de electricidad, fabricantes de automóviles, de cemento, acero, la automotriz Ford, la petrolera British Petroleum, el conglomerado de productos químicos 3M o las compañías de electricidad Duke Energy y NRG Energy, que contribuyen a expulsar millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.
En Estados Unidos las mayores confederaciones patronales bombardearon a la clase política y la opinión pública con un mensaje: si el gobierno de Barack Obama se compromete seriamente a disminuir tales emisiones de gases industriales, la consecuencia sería el declive económico nacional, y lo logró, puesto que Obama se comprometió a bajar sólo el 17% de dichas emisiones en 2020, además de que fijó como punto de partida cantidades correspondientes a 2005, con lo que la meta se traduce en una disminución de apenas 3.5%.
El reto de Latinoamérica es “irse acomodando” para tomar decisiones internas en lo inmediato que faciliten la transformación a economías bajas en carbono, agregó Galindo y que la responsabilidad que le toca a esta región, es apostar por conseguir un acuerdo internacional que facilite adquirir recursos para la reforestación y conservación de las áreas verdes y la biodiversidad.
Kim Carstensen, responsable de la Unidad sobre Cambio Global de la World Wildlife Fund (WWF), relató en su blog: tras bastidores se sabía que los daneses preparaban ese texto, el problema fue que ese documento únicamente se discutió en círculos exclusivos y se mantuvo en secreto”. Otra propuesta de la presidencia danesa que irritó a las ONG fue la del gobierno de Dinamarca sobre elegir al Banco Mundial como gestor de los fondos recolectados contra el calentamiento global debido a que “tiene un récord muy pobre en relación con proyectos de desarrollo y sustentabilidad medioambiental”, argumentando que ese organismo no es una institución democrática, y con frecuencia ha favorecido los intereses de los países ricos.
En contrapartida, propuso crear un nuevo fondo global climático que opere bajo la tutela de la Convención Marco sobre Cambio Climático de la ONU, pues se consideró que tiene capacidad “para canalizar los recursos de forma específica, a largo plazo y en correspondencia a las necesidades de cada país”.
El jueves 10 y viernes 11 de diciembre, la atención se concentró en Bruselas, donde lideres de la UE aportaron 2 mil 400 millones de euros anuales, de 2010 a 2012, en ayuda al calentamiento global en países en desarrollo, empero Anne Catherine experta en políticas de la UE y miembro de la organización británica Action Aid planteó que lo único que habían hecho los europeos era volver a etiquetar unas ayudas que ya habían prometido.
El fracaso en la cumbre de Copenhague, tal parece que ignoro sus verdaderos objetivos y dejaron claro como lo describió el presidente de la Comisión Europea, Manuel Durao Barroso, que “la prueba de fuego para la Conferencia no está en el hecho de que haya propuestas concretas sobre la mesa, sino en la voluntad de los países mas involucrados para ir verdaderamente al límite de sus capacidades de reducción de emisiones. Una negociación basada, como hasta ahora, en decir a los otros “yo actúo, pero después de usted”, no funcionará”.